El Dr. Carlos Gaviria Díaz apunta de nuevo a la presidencia de la República colombiana, con propuestas claras con las cuales sacaría al pais de una forma de gobernar que ha llevado en los últimos años en la que el príncipe se ha encargado solo de su beneficio y los suyos, dejando a un lado las necesidades del pueblo que lo erigió para ejercer el poder.
El Pasado jueves 17 de Septiembre, en el teatro Camilo Torres de la ciudad Universitaria, el pre-candidato presidencial Carlos Gaviria, les puso una cita a todos aquellos que apostarán por salir de un gobierno en el que les son mancillados sus derechos y sus opiniones. Allí se reunieron por un espacio de dos horas, en las que tras la intervención de Gaviria, se dio paso a preguntas formuladas por el público; pese a que se advirtió que sólo expresaran interrogantes, el Doctor Joaquín Duque, Médico graduado de la Universidad de Antioquia, tomó la palabra y destacó 16 de una larga lista de irregularidades del gobierno de turno.
Apuntó que está el país en un Estado Social de Derecho a secas, porque se cuenta con un gobierno que se mueve en un trasfondo, donde la información se maneja herméticamente, y las decisiones son tomadas por unos pocos; no se debe dejar que el país se administre por la conducta caprichosa del presidente. Como dijo Gerardo Molina: “La libertad no es un don gratuito, es una conquista humana” y en estos días no se siente autonomía entre el pueblo colombiano; La libertad debe ser palpable, sino se queda en palabras, y no es lo que se necesita, como uno de los derechos básicos de los seres humanos, exigen la libertad en el diario vivir.
Las mayorías ya no deciden, pero se debe procurar que sea aparente eso, la propuesta democrática es limpia, pues no se comprometen con una democrática, hacen un disimulo de lo que sería, solo por crear una imagen, pero no se está viviendo realmente. Y si esto es un Estado en el que el ciudadano puede opinar, y ser tomado en cuenta, no vale la pena luchar por esta “democracia” para luego achacarle al pueblo las consecuencias de la decisión que tomaron, afirmó Gaviria refiriéndose al actual Gobierno.
Es preferible una dictadura abierta, en la que al menos la gente sabe a lo que se atiene, ya que lo que está establecido es una seudodemocracia tramposa, que usa al ciudadano ingenuo, y le hace creer que está viviendo en una sociedad justa y limpia, donde tiene voz y voto, donde hay una igualdad, donde no es excluido por tener una ideología o pensamiento diferente, pero en realidad se están burlando de sus deseos y de su pensar.
Un gobernante debe convertirse en un héroe, que sea un ejemplo para el pueblo, no se debe manipular como plantea, como lo hace el actual presidente Álvaro Uribe Vélez con la ley de reelección, con un ejemplo en concreto, el del congresista Odín Sánchez, al cual le ofrecieron un dinero para su departamento y votó por el si. Entonces ¿es así cómo se consigue el poder?
Una sociedad desmoralizada, es en la que está viviendo en territorio colombiano, en donde el cual desde el Gobierno se vale de trampas para lograr sus deseos; entonces el resto del pueblo se pregunta: ¿Yo no puedo hacer lo mismo? Y se llega entonces a la conclusión de que sino hay un ejemplo positivo en el poder, el pueblo anda a tientas por el sendero de la vida.
Se habla de que Uribe no tiene compromiso con la constitución que le rige; para la muestra un botón: en su primer mandato, escogió como defensa a ella a alguien que dijo que “la Constitución debe destruirse porque fue escrita por guerrilleros con manos aún sangrantes” aseguró el Doctor Gaviria; esto lleva a cuestionarse de nuevo acerca de qué tipo de régimen dirige, si es un Gobierno que solo permite pasear sanamente por el país, o es un Gobierno constitucional, que guía a su pueblo con una luz fuerte y clara, cuidando cada uno de sus miembros.
El Polo Democrático Alternativo, apuesta por mantener la despenalización de la dosis personal, el derecho a morir con dignidad; por una sociedad en paz donde no haya desigualdad, ni injusticia y, menos aún, discriminación; una sociedad decente, una que ha sido esquiva para el pueblo colombiano.







